Esta consiste en anticipar el futuro económico de la empresa y tomar decisiones con previsión, no con improvisación.
Implica acompañar al CEO en la toma de decisiones clave desde una perspectiva económica y estratégica.
Se centra en supervisar de forma continua la salud económica de la empresa y garantizar que el negocio esté bajo control en todo momento.
Nuestro servicio se basa en tres pilares fundamentales: planificación, dirección y control financiero, ofreciendo un acompañamiento continuo que permite tomar decisiones con seguridad y con visión a largo plazo.
El objetivo es sencillo: que las empresas puedan contar con una dirección financiera profesional, cercana y personalizada, sin asumir el coste fijo que supone incorporar un director financiero en nómina. Actuamos como el partner financiero externo del CEO, aportando estructura, análisis y control real sobre el negocio.
Upgrade no es una asesoría tradicional ni un servicio financiero genérico. Es un acompañamiento estratégico y personalizado, diseñado específicamente para pymes que necesitan orden financiero, control y claridad, pero que no cuentan con un departamento financiero interno estructurado.
Nuestro enfoque es cercano, práctico y adaptado a cada empresa, alejándonos de soluciones estandarizadas para ofrecer un servicio realmente útil en el día a día del negocio.
Muchas pymes necesitan dirección financiera, pero no pueden asumir el coste de contratar un CFO en plantilla. Por eso, Upgrade ofrece un modelo de dirección financiera externa que permite acceder a un servicio profesional, estratégico y continuo de forma mucho más eficiente y asequible.
De esta forma, el CEO obtiene planificación, dirección y control financiero real, con un servicio flexible, personalizado y alineado con el tamaño y las necesidades de su empresa.
Sin información.
Nuestro servicio de dirección financiera se apoya en cuatro pilares:
La visión de la empresa es nuestro punto de partida. Conocerla en profundidad, entender sus objetivos, sus retos, su modelo y líneas de negocio es clave para diseñar una estrategia financiera personalizada desde el día uno.
Dirección financiera senior sin estructura fija. Aportamos criterio, orden y apoyo en decisiones estratégicas.
Modelos claros, visuales y orientados a decisión: cash flow, escenarios e indicadores clave. Sin jerga innecesaria.
Fortalecemos el sistema financiero y el discurso de números para escalar, negociar o reordenar con solidez.
Muchas empresas crecen, facturan más y, aun así, viven con tensión constante de caja. La contabilidad llega tarde, está orientada al pasado y no responde a la pregunta clave del CEO: “¿qué decisión puedo tomar hoy con seguridad?”.
Cuando no hay visibilidad real sobre el cash flow, las decisiones estratégicas se toman con intuición, prudencia excesiva o riesgo innecesario. El resultado es estrés, falta de anticipación y sensación de ir siempre un paso por detrás.
El problema no suele ser la rentabilidad.
El problema es no tener un sistema financiero pensado para decidir.
Cuando tu función financiera está bien estructurada, la forma de dirigir cambia. Sabes qué áreas generan caja, cuáles la consumen y qué impacto real tiene cada decisión antes de ejecutarla.
Pasas de reaccionar a anticiparte. De depender de informes extensos a trabajar con información breve, clara y accionable. Y cuando llega un momento crítico —una inversión, una expansión o una negociación con bancos o inversores— puedes hablar con seguridad y criterio.
No se trata de tener más datos.
Se trata de tener criterio financiero aplicable.
Sin jerga. Sin informes interminables. Con rigor y foco.
Tratamiento discreto
de información sensible.
Pocos clientes, alta implicación,
atención senior.
Información breve, accionable
y orientada a decisiones.
Diagnóstico, palancas,
reporting y seguimiento.
Flexibilidad real, adaptada
a tu etapa.
Control, visibilidad y
generación de caja.
UpGrade está liderada por Alberto Cid, consultor y líder de equipo con más de 10 años de experiencia en consultoría financiera para grandes corporaciones.
Su enfoque combina el rigor de la gran empresa con la realidad de compañías en crecimiento: llevar la dirección financiera al terreno de la decisión diaria, eliminando complejidad innecesaria y priorizando impacto real sobre caja y control.
Alberto y su equipo trabajan como socios financieros del CEO, con implicación directa, criterio senior y una relación basada en confianza y confidencialidad.
Si tu empresa es rentable pero la caja no acompaña, solicita un diagnóstico exprés. Analizamos los factores clave que pueden estar drenando liquidez y te entregamos un informe claro, ejecutivo y accionable.
Lo recibirás por email en 48–72 horas y podrás agendar una sesión estratégica de 30 minutos, sin compromiso.
Solo necesitas completar el formulario.
No. El foco está en decisión y control, no en documentación.
Especialmente indicado para empresas en crecimiento que necesitan profesionalizar finanzas sin inflar estructura.
Puedes empezar solo con el diagnóstico. El servicio es flexible.
Esta consiste en anticipar el futuro económico de la empresa y tomar decisiones con previsión, no con improvisación.
Analizamos ingresos, gastos, márgenes y necesidades de tesorería para construir escenarios financieros realistas que permitan al CEO saber hacia dónde va su empresa y qué impacto tendrán sus decisiones en los próximos meses.
Esto incluye previsiones, presupuestos, planificación de tesorería y definición de objetivos financieros claros, alineados con la estrategia del negocio. El objetivo es evitar sorpresas, reducir riesgos y dotar a la empresa de una hoja de ruta financiera sólida.
Implica acompañar al CEO en la toma de decisiones clave desde una perspectiva económica y estratégica.
No se trata solo de analizar números, sino de interpretar qué significan y cómo afectan al crecimiento, la rentabilidad y la sostenibilidad del negocio.
Desde Upgrade actuamos como un director financiero externo que participa en las decisiones importantes, aportando criterio, visión global y orden financiero para que el CEO no tenga que gestionar solo la parte económica sin apoyo especializado.
Se centra en supervisar de forma continua la salud económica de la empresa y garantizar que el negocio esté bajo control en todo momento.
Permite detectar desviaciones, identificar problemas a tiempo y entender realmente qué está ocurriendo con los resultados y la tesorería.
A través de informes claros, seguimiento periódico y análisis de indicadores clave, el CEO obtiene una visión real y comprensible de sus finanzas, evitando decisiones basadas únicamente en la intuición o en el saldo bancario.